Es un poco curioso, pero funciona. El experimento consiste en averiguar la temperatura ambiente sin contar con un termómetro, sólo con un grillo. Para ello hay que escuchar los chirridos que emite y contarlos durante ocho segundos. A ese valor se le debe sumar cinco. El resultado es el valor de la temperatura ambiente expresada en grados centígrados.Esto funda en el hecho de que las reacciones biológicas de los grillos, se ven afectadas por la temperatura, y ello influye en la frecuencia de emisión del sonido.
















2 comentarios:
Waa que raro, hay que probar
Sin duda... luego nos cuentas los resultados. Yo hice la experiencia y compare el resultado con la temperatura que dictaba el servicio meteorológico nacional y la verdad que los resultados son sorprendentes.
Saludos!!!
¿Qué te ha parecido esto, eh?
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