
Muchas veces habrán visto que en las películas, cuando abren un ataúd, el muerto tiene el cabello y las uñas largas, como si les hubiese seguido creciendo luego de su muerte. Por otro lado, si le preguntan a un sepulturero si esto es verdad, les dirá que si, ya que efectivamente se puede notar esto.
Pero para sorpresa de todos, no es mas que un mito. Lo que sucede es que cuando morimos, los tejidos se deshidratan, se secan y se encogen. Cuando esto sucede, queda al descubierto parte de nuestro cabello que yacía bajo el cuero cabelludo, y parte de nuestras uñas que estaba bajo nuestra piel, por lo que parece que ambos crecieron, pero no es así.
Pero para sorpresa de todos, no es mas que un mito. Lo que sucede es que cuando morimos, los tejidos se deshidratan, se secan y se encogen. Cuando esto sucede, queda al descubierto parte de nuestro cabello que yacía bajo el cuero cabelludo, y parte de nuestras uñas que estaba bajo nuestra piel, por lo que parece que ambos crecieron, pero no es así.
















4 comentarios:
muy bueno potroo!
Hola Dj Nestor,
Qué bueno que te ha gustado pero el artículo es de Cyberbloggero, y sin duda es un excelente post.
Saludos.
Que bueno que les haya gustado amigos... Gracias!
Un abrazo!!!
Enserio?? Wao.
Gran corroboración. :]
¿Qué te ha parecido esto, eh?
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